Nuestra filosofía es seguir siendo fieles a nuestros valores fundacionales: la honradez, la calidad y el trabajo duro. OCSA es constantemente asociada a los mayores niveles de servicio, de calidad, de atención personal a los clientes y de integridad. Debido a esta reputación, la compañía tiene el privilegio de conducir gran parte de los proyectos a nivel local.
Sabemos que nuestro activo primario es la gente que trabaja en la empresa. De esta manera, la organización de recursos humanos y el respeto mutuo son los pilares estructurales de la cotidi-anidad de OCSA. La construcción de relaciones sólidas con los clientes públicos y privados que confían, repetidamente, en nuestra experiencia, fuerza financiera y maestría hacen que OCSA se convierta en una empresa líder en el rubro.
OCSA es una empresa de servicios dedicada al desarrollo de obras de infraestructura y vivienda. Es el fruto de la conjunción de diversas capacidades (de generación de nuevos proyectos, de ejecución, de manejo financiero) con un elemento X que hace su aparición en cada ocasión, conforme a los objetivos singulares.
OCSA ofrece a sus clientes la accesibilidad de una firma local, combinada con la fuerza, la estabilidad y los recursos de una gran empresa.
Un aceitado engranaje empresario que actúa en forma integrada, más un equipo de trabajo sólido, especializado y estable, forman un equipo que se encuentra en constante funcionamiento coordinando frentes y ejecutando obras.
Han pasado algunos años y mucho agua debajo del puente. Hoy OCSA es socialmente vista como una empresa en gran crecimiento, con resultados que se ven más allá de los carteles.
Obras viales, civiles, hidráulicas y emprendimientos inmobiliarios, hacen a nuestra historia, presente y futuro.
Mientras tanto, OCSA sigue trabajando.
Nada más. Nada menos.
Fundé OCSA S.A. en el año 1997. Tenía 30 años y casi diez de experiencia en distintos puestos y obras. En principio como socio minoritario, en esa época uní mi empuje con el de una familia tradicionalmente dedicada a la construcción y así, junto al Ing. Carlos Orazi, inscribimos la empresa como Orazi Construcciones S.A., aportando en esa primer sociedad la gestión y administración de la empresa.
Con el correr del tiempo tuve la convicción de que lo verdaderamente imprescindible en un proyecto es la gente; y que la capitalización se puede lograr a través del tiempo con una estrategia clara, diseñada con creatividad. Así fue que en el año 1999, pese a contar con recursos económicos insignificantes para iniciar una empresa, decidí seguir con un emprendimiento propio, confiado en poder organizar y dirigir un grupo de trabajo eficaz y competitivo. La obtención de financiamiento para dar un salto cuantitativo en el crecimiento aparecía como una segunda etapa, pero los tiempos se precipitaron gracias a dos factores; en primer lugar el generoso apoyo del Ing. Orazi que dio impulso al proyecto aceptando la venta de su parte y haciéndolo en condiciones sumamente amigables, y en segundo término a la importantísima fuente de financiamiento en que se transformaron todos los proveedores, en respaldo a la seriedad y honradez con que la compañía se había desenvuelto y a la confianza que siempre supimos generar. Este financiamiento que había excedido las previsiones permitió un inicio mucho más vertiginoso de lo esperado.
Queda claro que para OCSA decir que su mayor activo es su gente no es un eslogan que busca agradar sino su piedra fundacional y que los resultados y progreso que exhibe son el producto de la capacidad de su gente.
Asumimos nuestro crecimiento económico como una herramienta que potencia nuestros proyectos y no como una meta en si misma.
La cultura del día a día es siempre la misma: trabajo duro y perseverante, y un manejo eficaz y competitivo en todos y cada uno de los proyectos.
Disfrutamos y nos enorgullecemos de nuestro crecimiento.
Pero todos los días podríamos y sabríamos como volver a empezar.
Ing. Ricardo Alconada